Las fuerzas rebeldes sirias que protagonizaron el levantamiento de marzo de 2011 son grupos de oposición muy heterogéneos y que no resulta clara cuál es su formación. Entre ellos están sectores de la población afectados por la política económica que Bashar Al Assad comenzó hace cinco años y una oposición sectaria religiosa entre la que destaca la Hermandad Musulmana y los salafistas.
A
principios de 2012 comenzaron a circular informaciones sobre posibles
incursiones de yihadistas y terroristas de Al Qaeda en territorio sirio, que
cruzaban principalmente desde Iraq. El 12 de febrero de ese año el líder de AlQaeda, Ayman al-Zawahiri, oficializó el apoyo de su organización allevantamiento sirio.
El 17 de febrero, los servicios de inteligencia estadounidense confirmaron su
preocupación por los crecientes apoyos de Al Qaeda y la escasa información que
había sobre la composición de los llamados rebeldes sirios: “la oposición(siria) está muy fraccionada. No hay un movimiento nacional, a pesar de que seaglutinan bajo el nombre del Consejo Nacional Sirio, pero muchos son exiliadosque vienen del exterior”.
En marzo de 2012 apareció por primera vez en los medios la organización Jabhat al-Nusra, que reconoció un atentado en el centro de Damasco. La televisión suníAl Arabiya fue la encargada de informar de este grupo, que había sido fundado en enero de 2012. Más de un año después del atentado, Jabhatal-Nusra juraría lealtad a Al Qaeda.
Uno
de los medios que más ha incidido en analizar el conflicto sirio desde una
perspectiva diferente a la erróneamente llamada “Primavera árabe” es la cadena
de televisión británica BBC. Desde su página web, que también tiene su versión
en castellano, la BBC ha publicado artículos que analizan las dos partes de la
guerra.
Un
ejemplo interesante puede encontrarse en un artículo publicado el 27 de julio
de 2012 que tituló “La Siria que quieren los rebeldes”.
En él se recogen las distintas posibilidades que existen por parte de la
compleja y heterogénea –así se recoge en el propio artículo– oposición siria.
Es cierto que utiliza la etiqueta “Primavera árabe” pero lo hace para exponer
lo que teóricamente reclaman los rebeldes y que mantendría una similitud con lo
exigido en Túnez, Egipto o Libia. De igual forma asocia el yihadismo y la participación
de Al Qaeda a la composición de los rebeldes.
La
misma cadena de televisión británica publicó el 2 de septiembre de 2012 un
artículo titulado “Los sirios que apoyan a Bashar al Asad”, en el que se
muestran los estratos sociales y grupos que apoyan al presidente. En ese
artículo no se incluye en ninguna ocasión la etiqueta “Primavera árabe” y sí se
hace referencia al miedo a la población siria de que la milenaria multiconfesionalidad
característica siria desaparezca con la caída del régimen de Al Assad y que no
ha garantizado la Hermandad Musulmana.
Mucho
más profundo es aún el artículo “Siria, ¿un conflicto sectario desde la muertede Mahoma?”, también publicado por la BBC, el 1 de octubre de 2012. En él se
hace referencia a los conflictos entre chiíes y suníes que datan de hace 14
siglos, así como los intereses geoestratégicos de Arabia Saudí por el lado
islamista suní e Irán como uno de los integrantes del eje de resistencia ante
Israel.